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domingo, 3 de abril de 2011

Hotel Puerta América: Jean Nouvel


Autor: Jean Nouvel nace en Fumel (Francia) en 1945. Cuenta entre sus títulos y distinciones con el Gran Premio Nacional de Arquitectura de Francia (1987), el Premio Aga Khan (por la obra del Instituto del Mundo Árabe de Paris), la Medalla de Oro de la Academia Francesa de Arquitectura y del Instituto de Arquitectos Británicos, el premio Borromini (concedido en 2001 por el Centro de Cultura y Congresos de Lucerna) y el Praemium Imperiale, creado por la Japan Art Association (2001).


De su extensa producción arquitectónica destacan el Instituto del Mundo Árabe en París, la Ópera de Lyon, la Fundación Cartier en París, Galerías Lafayette en Berlín, el Centro de Cultura y Congresos de Lucerna, el Centro de Congresos de Tours, el complejo comercial y de oficinas Andel en Praga, la Ciudad Judicial en Nantes y, más recientemente, la Torre Dentsu en Tokio, el Museo de Arqueología en Périgueux o el centro tecnológico en Wismar. Entre los proyectos que actualmente están en fase de estudio o construcción se encuentran las oficinas de Aguas de Barcelona en la ciudad condal, las oficinas de UEC en Frankfurt, las oficinas centrales de Richemont Corporation en Génova, el Museo Reina Sofía de Madrid, el Teatro Guthrie en Mineapolis o la Sala Sinfónica de Copenhague.


Proyecto
 
El arquitecto francés se ha encargado de la fachada, el ático y la planta duodécima, que cuenta con 12 suites. En este último espacio mezcla la fotografía y la arquitectura para conseguir un lugar muy sugerente donde "vivir momentos excepcionales".


Dos nombres marcan de manera especial el trabajo que se ha realizado. Se trata de dos fotógrafos: Nobuyoshi Araki y Roland Fleischer. Como la idea original es que esta es una planta dedicada al placer, el arquitecto francés ha decidido utilizar las paredes para exponer la obra de estos dos fotógrafos, que juegan con imágenes sugerentes del cuerpo humano o de la naturaleza.




Las fotografías de Araki, que revisten las habitaciones de la parte oeste del hotel, destacan por su sensualidad. Las de Fleischer, completamente abstractas, tienen una gran fuerza expresiva y revisten las del ala este. Las suites presidenciales cuentan con una habitación de invitados desde la que se puede ver el paisaje de Madrid, debido a que la pared que da a la calle es un enorme ventanal de vidrio de suelo a techo.




En las suites executive, un sistema de paneles correderas, con unas guías en el suelo y el techo, permite al huésped organizar el espacio a su antojo. En realidad, y aquí está lo más singular de la habitación, es el propio cliente quien puede ejercer de arquitecto reorganizando el espacio a su gusto. Quizá le apetezca disfrutar de un baño grande o de un amplio estar. Los paneles lo hacen posible.


martes, 29 de marzo de 2011

Hotel Puerta América: Arata Isozaki


Autor: Arata Isozaki, arquitecto japonés, reconocido en el mundo entero por su capacidad para fundir los estilos oriental y occidental, así como por su destreza en el manejo de juegos visuales y alusiones históricas. En sus proyectos, Isozaki parece dedicarse a la búsqueda intuitiva de significados espaciales, convirtiendo la estructura en un instrumento capaz de combinar la realidad y la ilusión. Isozaki ha proyectado edificios por todo el mundo, desde el Museo de Arte Contemporáneo de Los Ángeles, o el edificio de Bellas Artes del Museo de Brooklyn, hasta otros museos en Niza y El Cairo, además del Palau Sant Jordi para los Juegos Olímpicos de 1992 en Barcelona.



Proyecto

Arata Isozaki ofrece al huésped un interiorismo sutil y relajante en la décima planta de clara influencia japonesa. El baño remite a tradiciones típicas niponas: con el baño y la ducha juntos y de madera. Además, llama la atención el soji, un panel que recuerda a los hogares tradicionales de este país, con un predominio de las tonalidades oscuras.



Arata Isozaki parece combinar en este espacio realidad y ficción mediante la combinación justa de colores y materiales, que provocan en el huésped una sensación de tranquilidad y bienestar en un espacio que destaca por su levedad formal. Isozaki lleva las costumbres de su cultura a la planta décima del Hotel Puerta América y lo hace con los mejores materiales.

El huésped descubre un espacio lleno de referencias orientales, que se desvelan poco a poco según va realizando distintas actividades en su habitación, como bañarse, correr un panel o ver la televisión.




Los materiales y colores fríos contrastan con la claridad y aspecto cálido del baño, donde se establece un marcado contraste con la habitación mediante los materiales y los colores. Isozaki propone un baño y una ducha de madera de hinoki, caracterizada por su tono claro. Ésta es una clara referencia a la costumbre japonesa de ducharse antes del baño. El suelo es de mármol de color blanco.



Como nota curiosa, resaltar que en cada una de las dos suites junior habrá dos kimonos de exposición, colgados, pero que el cliente no puede usar. Han sido especialmente diseñados para el hotel por una empresa japonesa.



miércoles, 23 de marzo de 2011

Arquitectura de libro Guinness



Un artículo de Anatxu Zabalbeascoa

Con crisis o sin crisis, parece que los récords siguen motivando a mecenas arquitectónicos y promotores inmobiliarios. Hay negocio en el XXL. El último logro, la piscina descubierta más larga del mundo, bate tantas marcas que cuesta describir su arquitectura a partir de una sola. Se trata del nuevo icono de Singapur. El Marina Bay Sands es un hotel formado por tres torres de 55 pisos coronadas por la ya famosa piscina al aire libre (150 metros), sobre una plataforma más larga que la Torre Eiffel tumbada y ubicada a 200 metros del suelo, literalmente sobrevolando el aire de la ciudad.



Pero hay más récords. Más allá de conseguir que nadar se convierta en volar, las tres torres, unidas en la planta veintitrés, son el edificio que más rápidamente se ha levantado nunca en Singapur (a razón de una nueva planta cada cuatro días). Las 2.561 habitaciones comparten edificio con 300 tiendas de lujo y seis restaurantes. Entre éstos se encuentra el Santi, de Santi Santamaría, en la estela del que el cocinero de Sant Celoni inauguró en el hotel Atlantis de Dubai. Gastronomía, comercio y descanso conviven con piezas artísticas tan monumentales como la nube de Antony Gormley -suspendida en el atrio de la primera torre entre los pisos 5 y 12-, que pesa 14,8 toneladas. Así, el complejo hotelero es, de nuevo, otro récord, el edificio que mayor inversión ha hecho en obras de arte –asimiladas a la arquitectura, se entiende-. De hecho, además de centro comercial y hotel, el conjunto cuenta con un teatro (que acogerá musicales de Broadway), un auditorio y ¿lo adivinan? un museo de arte.



Con todo, permítanme dudar de que la mayor sorpresa sean los récords. Lo más sorprendente del conjunto es el nombre del arquitecto que lo firma. Un grande de la arquitectura mundial que levantó en Montreal las viviendas modulares y prefabricadas Habitat 67 para la exposición universal de dicha ciudad canadiense.



 Hoy Moshe Safdie sigue interesándose por los retos. Pero, tras levantar el Museo del Holocausto y el Mamilla Center en Jerusalén o el Aeropuerto de Tel Aviv, sus retos parecen haberse transformado. ¿O no? ¿Es un reto hoy responder a las demandas de la sociedad pudiente con centros comerciales que lo sean también culturales? ¿Es una pantomima mezclar ambas actividades? ¿No lo hacen ya casi todas las artes?


domingo, 20 de marzo de 2011

Hotel Puerta América: Kathrin Findlay


Autora: Kathrin Findlay, estudió en el Edinburgh Collage of Art, se graduó en la Architectural Association de Londres y cursó sus estudios de postgrado en la Universidad de Tokio.

Proyecto


Su intención es la de recrear un lugar de meditación donde el huésped pueda soñar o, como ella asegura, escuchar la brisa. La arquitecta separa los espacios apenas con unas cortinas blancas para conseguir un espacio muy femenino.


Lo más curioso de la idea de esta arquitecta escocesa es que ha decidido apostar por un espacio interactivo. De hecho, de su trabajo destaca especialmente su interés en integrar tecnología y arquitectura, y cómo los avances tecnológicos influyen decisivamente en el diseño de un espacio. Para lograrlo ha trabajado en colaboración con el diseñador de iluminación Jason Bruges.


Findlay y Bruges han decidido que el huésped debe jugar con el espacio, descubrirlo por sí mismo y, mediante esa interactividad, descubrirse también a sí mismo. En el lobby se han construido unos paneles de fibra óptica en el lobby, que Bruges denomina Memory Wall y que captan el movimiento del huésped para luego proyectar una imagen distorsionada sobre los paneles hechos con unos puntos de colores. En los pasillos ha creado lo que él llama Flock Wallpaper, que reacciona al movimiento de quien pasa por el pasillo.


En la habitación, lo más singular es que Findlay huye de tabiques o puertas. Toda la habitación es de color blanco y es un espacio único. En algunos casos, la arquitecta ha planteado una sola cama que no roza el suelo ya que está colgada del techo mediante una estructura.



El baño es muy sencillo. La bañera, redonda, invita a un baño sensual y relajante, reforzado por las líneas curvas de las cortinas, con una gran ducha incorporada en el techo. El inodoro es la única parte que se independiza claramente mediante una puerta de vidrio traslúcido con una pequeña abertura que hace las veces de tirador.


sábado, 12 de marzo de 2011

Hotel Puerta América: Plasma Studio


Autor: Plasma Studio es un estudio de arquitectura y de diseño liderado por arquitectos emergentes de alcance mundial, y que involucran a la perfección una amplia gama de escalas y tipos, incluyendo el diseño de muebles, casas, hoteles, proyectos culturales, así como el paisaje y el urbanismo.

Luego de una serie de pequeños pero exigentes proyectos en Londres entre 1999 y 2002, los socios fundadores Eva Castro y Holger Kehne realizaron varios edificios en Italia, en donde abrieron un estudio junto a Ulla Hell partner en el año 2002. A traves de la combinación de geometrías complejas con materiales locales a través del diseño digital y procesos de fabricación, el estudio busca desarrollar una nueva lengua vernácula que se relaciona con el paisaje.



Proyecto


Este es un estudio joven, que consiguió su billete para este proyecto después de ganar un concurso. Plasma Studio, formado por Eva Castro y Holger Kehne, ha demostrado que está a la vanguardia de la arquitectura con un trabajo arriesgado, basado en líneas geométricas y materiales fríos como el acero inoxidable. Interés por las formas difíciles, por lo digital y por otros métodos de trabajo que se salen de lo común son las bases de Plasma Studio.






Este es un espacio casi de ciencia-ficción. El lobby es un espacio tridimensional que deja boquiabierto al que lo contempla. La premisa: sorprender al cliente forzando su concepción habitual del espacio. Si Vd. tiene una idea preconcebida, olvídela, nada se ajustará a lo que esté pensando. Tanto este espacio como el pasillo se resuelven con grandes piezas de acero inoxidable y formasm geométricas que remiten a una nave espacial. La sensación de un proyecto de ficción está reforzada por un juego de luz de distintos colores, unas tiras de leds que refuerzan la intención de crear un recorrido sensorial, donde sólo manda la intuición del cliente.





El mismo acero del pasillo da forma a la ducha, el baño, el cabecero de la cama y el escritorio, que discurren uno a continuación del otro organizados en la misma pared. Todo es una única y gigantesca pieza, que fluye con naturalidad pese a lo aparentemente agresivo de su forma. Éste es un espacio joven y dinámico, que reta al huésped a tocar, a descubrir cada esquina. Luz contenida y formas arriesgadas para responder a los gustos eclécticos del siglo XXI.

Hotel Puerta América: La geometría de Chipperfield


Autor: David Chipperfield nació en Londres, Inglaterra, en 1953. Estudió en la escuela de la Architectural Association de su ciudad natal y colaboró con Douglas Stephen, Richard Rogers y Norman Foster, antes de fundar su propio despacho, David Chipperfield Architects, en 1984. Desde entonces ha desarrollado proyectos en Europa, Japón y los Estados Unidos, tanto en el ámbito de la arquitectura como del urbanismo y el diseño de muebles e interiores.


Algunos de sus proyectos más destacados, finalizados o en fase de realización, son el River & Rowing Museum de Londres -una de sus obras más apreciadas, que ha recibido varias distinciones-; el edificio de oficinas Kaiserstrasse de Düsseldorf; la First Church of Christ Scientist, en Richmond, Reino Unido; la Ciudad de las Culturas de Ansaldo, Milán; el establecimiento Joseph, de Londres; el Hotel Bryant Park, en Nueva York; el Restaurante Circus, de Londres; el Figge Arts Centre, de Davenport; la Lever House, de Nueva York; la Knight House, de Richmond; la Hugh Lane Municipal Gallery, de Dublín; el Palacio de Justicia de la ciudad italiana de Salerno; la Ciudad de la Justicia de Barcelona; la Galería Hepworth, en Wakefield, UK; la Galería Hinter dem Giesshaus 1, en Berlin; el Neues Museum, de Berlín; la sala de exposiciones Vitra, de Londres; la sede de la corporación Matsumoto, en Okayama, Japón; el Museo Gotoh de Tokio; la sede del fabricante Toyota Auto, en Kyoto; el Palacio de Congresos de Vigo, o muchas de las tiendas que Dolce & Gabbana tiene por todo el mundo.


Proyecto


“Imaginamos una atmósfera lujosa y un espacio íntimo. Proyectamos una habitación con materiales de lujo, como la terracota o el mármol, donde además pudieras disfrutarlos. Pensamos en un espacio reducido a lo esencial, que de este modo le daría a cada uno de los elementos una cierta importancia. Es raro que a uno le pidan que diseñe una habitación para un hotel sin atenerse a restricciones. Así que ésta ha sido la oportunidad de diseñar una como nos habría gustado encontrarla en cualquier hotel”. De esta idea parte David Chipperfield para diseñar un espacio sencillo, pero muy acogedor.



En el lobby, lo primero que llama la atención es una gran lámpara circular de cristal de Murano. El pasillo, completamente negro, da sensación de profundidad e intimidad, como si uno se sumergiera en una especie de túnel del tiempo y no supiera donde puede aparecer, en que momento o lugar de la historia. Sin duda, el arquitecto lo logra mediante el juego que propone con la iluminación.

La sorpresa en la habitación es que Chipperfield busca un lugar diferente basado en un concepto muy geométrico del espacio. El contraste de colores, básicamente blanco y negro, y la sencillez del espacio aportan al cliente un plus de relax y consiguen un espacio muy bien iluminado.




David Chipperfield propone un espacio sencillo pero lujoso, donde combina revestimientos hechos a mano y mármol Statuario Venato. Chipperfield crea sensación de profundidad y sorpresa cuidando la combinación de colores y la iluminación tanto en el lobby y los pasillos como en las habitaciones.


martes, 8 de marzo de 2011

Hotel Puerta América: Norman Foster



Autor: Norman Foster nace en Manchester en 1935. En esta ciudad estudió Arquitectura y Urbanismo antes de ir a Yale, donde realizó sus estudios de postgrado en Arquitectura, tras recibir la Beca Henry.

Las mayores creaciones de Foster and Parterns son el aeropuerto de Chek Lap Kok en Hong Kong, las sedes del Hong Kong and Shanghai Bank en Hong Kong y del Commerzbank en Frankfurt, el aeropuerto londinense de Stansted, la torre Century en Tokio. la Carré d´Art (galería de arte y centro cultural) de Nimes, el edificio de Galerías Sackler en la Royal Academy de Londres, la sede central de Willis, Faber & Dumas en Ipswich o el centro de las Artes Visuales Sainsbury de la Universidad de East Anglia en Norwich (Inglaterra).


Proyecto

Foster personifica la elegancia del High-tech. Aquí, juega con las formas y los materiales para expresar lujo y sensualidad, pero, sobre todo, para conseguir que el cliente desconecte del entorno de una gran ciudad como Madrid. Esa era su intención fundamental. Y todo inspirado por la paleta de materiales del escultor vasco Eduardo Chillida, amigo personal de arquitecto.





Chillida explora en su obra con materiales naturales y formas orgánicas, que Foster ha reinterpretado en la segunda planta del Hotel Puerta América. No hay duda, quien quiera relajarse encontrará en el proyecto del arquitecto británico un espacio idóneo. Él mismo reconoce que ha creado un “perfecto santuario urbano”. Y, créanlo, no exagera. Dos espíritus creadores, como el del escultor vasco y el arquitecto británico, unidos en un proyecto sugerente y muy sutil que mezcla lo tecnológico de materiales como el vidrio con la calidez de la moqueta y el cuero.





Foster huye siempre de lo recargado. Prefiere líneas sencillas, leves, pero sugerentes, como las del Puente del Milenio, en Londres, que une la Tate Modern con la City. En el caso de las habitaciones del Hotel Puerta América, eligiendo el cuero logra aportar distintas sensaciones sin recargar el espacio innecesariamente. Además, las distintas texturas del material consiguen aportar al huésped sensaciones acústicas distintas.