lunes, 6 de junio de 2011

Frutiq - Santa Cruz de la Sierra, Bolivia



Esta boutique surge como una empresa pionera en la selección, presentación  y comercialización de frutas y ensaladas frescas, cuyo principal objetivo es mejorar por mucho la oferta actual del mercado y ofrecer alternativas innovadoras en presentaciones y opciones de regalos para clientes de paladares, gustos y estilos de vidas actuales y exigentes.




El programa arquitectónico se supedito al predio disponible (familiar), una vieja casona con mampostería de adobe de la primera mitad del siglo pasado con limitaciones respecto a su intervención salvo un par de metros de una línea de verja mas reciente. Solo 50 m2 para la recepción, preparación, exposición (almacenamiento) y venta de  la fruta y los productos elaborados con la misma. En 30 m2 (60%) se  desarrolla el área de venta con espacios para la recepción, exposición, y almacenamiento.


La recepción tipo boutique de cara al ingreso está conformada por un balcón de HºAº pulido y una cinta de madera terciada que funge en su desarrollo de mesada eventual y de espera, marco y base para los arreglos con frutas en sus diferentes formatos, soporte para iluminación y repisa de apoyo. La exposición, como un apéndice de la recepción,  es una bahía con un recorrido en “U” alrededor de una isla. La parte inferior de este sector de exhibición se destino al almacenamiento de la fruta y al mismo tiempo, por su diseño, como elemento unificador del mobiliario sean mesas, repisas o exhibidores refrigerados. En los restantes 20 m2 (40%) se dispuso la cocina con áreas para lavado, mesones de trabajo, cámara fría, refrigeradores y un pequeño aseo



La única fachada que se podía trabajar solo tenía 2.8 metros de frente y se tomo prestada una ventana de la vieja casona para contrarrestar este inconveniente.  Se puede apreciar los aleros con vigas vistas de madera noble y molduras de yeso que cubren lo que existía vs un volumen puro del que solo podemos hacer notar el voladizo (prolongación del nivel inferior del cielo falso interior) que soporta un letrero luminoso, protege y direcciona. Además, como elemento unificador entre dos momentos arquitectónicos tenemos un zócalo de madera de pino inspirado en las cajas en las que, aun hoy, se transportan algunas frutas y un pequeño jardín en crecimiento para recordarnos de donde viene las mismas.



Le tecnología utilizada es bastante básica, mampostería cerámica, cubierta metálica, cielos de cartón yeso, pisos cerámicos y vinílicos, revestimiento en madera de pino, mobiliario metálico con pintura automotiva, etc.